TIEMPO DE SANTIDAD (carta del párroco)

   Tal vez te esté dando mucho la tabarra estos días con tanto mensaje, pero quería escribirte otra vez más para recordarte que estos momentos de dificultad son una ocasión propicia para la santidad. Es ahora cuando mejor puede verse cómo es el corazón de cada persona. ¿Piensas en ti mismo o piensas en los demás? ¿Has acabado con las existencias de papel higiénico pensando solo enti, o has pensado en el bien común?

    La perspectiva de unos días medio encerrados en casa no debe agobiarte, sino ilusionarte. ¡Es una oportunidad! ¿No recuerdas ya cuántas veces te has quejado de que no tenías tiempo para hacer todo lo que te gustaría hacer? Cuántas veces habré escuchado en el confesionario frases como: “ojalá pasara más tiempo con mis hijos” o “no tengo tiempo para rezar” o “no me da la vida para…” leer, aprender algo nuevo, tener un hobby, emprender ese proyecto que tanto me gusta, ayudar en casa, hacer bricolaje, hablar tranquilamente con mi esposa/o, hijo/a, cocinar, llamar o escribir a tal persona, etc.

    Aprovecha el tiempo, no lo pierdas tirado en el sofá todo el día. No tengas miedo al silencio o al vacío o al desierto. Si lo vives con el Señor _“se convertirá en un manantial de agua que salta hasta la vida eterna”_.

    Lo primero que te aconsejo hacer es escribir un horario. Primero fija las horas para las obligaciones o las cosas que debes hacer (oración y silencio, trabajo, estudio, comer, gimnasia…), y después pon todo lo demás, sin olvidar fijar también algún espacio de “pérdida de tiempo”, que el cerebro también tiene que descansar.

   Como sacerdote, estoy dispuesto a ayudarte y darte ideas, sobre todo en lo que respecta al campo espiritual, que es el mío. Solo te recordaré que la Cuaresma es un tiempo para la conversión, el desprendimiento, la oración, la caridad, los sacrificios, la fraternidad etc. Así que… ¡menuda oportunidad te está regalando el Señor! Son días propicios para ejercer todo esto. Sí, vale, son cosas que hay que hacer todo el año, claro, pero es en este  tiempo cuando la Iglesia nos invita a hacer un esfuerzo especial, porque estamos preparando la Pascua y queremos celebrarla por todo lo alto. Para la resurrección hay que pasar por la cruz.

    No te olvides de tener presente en tus oraciones a los más débiles, a los que están solos, a los enfermos, a los difuntos, y a todo el personal sanitario que se está dejando la vida estos días con medios precarios.

   Si no puedes venir a misa el domingo no te preocupes, que no pasa nada. Cuando no se puede, no se puede, la Iglesia siempre ha sido clara en esto. Eso sí, te invito a seguir la misa por cualquiera de los medios que te pongo en la imagen adjunta. Reserva ese espacio en el domingo no solo para seguir la misa y hacer “comunión espiritual” sino para , también, meditar un rato antes las lecturas, y pedir, y dar gracias.

   Por cierto. ¿Habías oído alguna vez eso de la “comunión espiritual?  Es, dicho llanamente, desear recibir la comunión sin poder hacerlo. No es algo que nos hayamos inventado ahora, ¿eh? existe prácticamente desde siempre. Y están llamados a hacerla los que no pueden asistir a misa por cualquier causa justificada e ineludible. En la otra imagen que te adjunto tienes una oración tradicional para hacer la “comunión espiritual”.

   Y, por último (aunque diría muchas más cosas, pero bastante me he enrollado ya) si estás sano, fuerte y dispuesto, te propongo un reto: #LaCaridadNoCierra. Ofrécete en tu portal o comunidad para ayudar a todo aquel que pueda necesitarte. Tal vez tengas al lado a una persona mayor o enferma que necesita que alguien le compre el pan, o que le cuide a los niños un rato, o cualquier otra cosa. Te mando un cartel para que lo pongas en tu portal, solo tienes que imprimirlo y poner tu nombre y modo de contacto en el recuadro rojo. Si no lo puedes imprimir, escríbelo tú mismo en cualquier papel a lo freestyle.

   Sin más, y para lo que necesites: Abraham, párroco de Cristo Sacerdote, y Gonzalo y Patrick. Llámanos o escribe un WhatsApp al 91 742 11 06.

   Vívelo todo con fe, esperanza y caridad. Como una oportunidad. Aprovéchala.

   + Bendiciones.

P.D.: No olvides mirar en nuestra web o redes las novedades en horarios y demás cosas prácticas de la parroquia. Lo más importante es que todos los vulnerables o que estéis en contacto directo con ellos os quedéis en casa y no vengáis a misa. Y recuerda que tenemos el aforo limitado a 100 personas en las Eucaristías

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