Te contamos, paso a paso, cómo tener una celebración de la natividad significativa el día de Navidad

¡Feliz Navidad! Después de la preparación del Adviento, estamos listos para vivir una Natividad con hondura. Os deseamos un día de celebración donde prime la centralidad de lo que celebramos.

Para todos aquellos que no podáis acudir a la misa de gallo o que, aún así, queráis tener una celebración doméstica de la Navidad, os dejamos un sencillo esquema de liturgia familiar que podréis hacer en casa la tarde-noche del 24 o el día 25. Es, simplemente, un pequeño encuentro en torno a la Palabra y al Nacido para que nos ayude a centrar la mirada un poco más si cabe.

Nos exhorta el Papa Francisco a no mundanizar la Navidad. Debemos cuidar especialmente el ambiente de nuestro hogar estos días, cada uno en la medida de lo posible, tomando pequeñas decisiones para que lo convencional no se lleve por delante nuestra llamada a vivirlo de manera contemplativa.

Mientras que para el mundo, e incluso para nosotros, pueden ser unos días de caer en la tentación de las prisas, consumismo, postureo, frivolidad emocional y buenos pero superficiales deseos, los cristianos tenemos la oportunidad, y la llamada, a volver nuestra mirada sobre el verdadero misterio.

A pesar de lo que pueda parecer, la verdad es que el hecho de que lo vayamos a tener la misma tarde del día de Navidad, tras la comida, nos permite a los que nos encontramos estar más centrados pues ya no queda nada convencional por celebrar.

Como veréis lo hacemos con niños muy pequeños así que no faltará ese elemento de desconcierto tan propio del Portal de Belén.

Para los cantos de finalización, si no hay nadie que toque un instrumento, se pueden cantar a capela o poner de fondo una pieza musical o, incluso, cantarlo a modo de karaoke (En Youtube y en las plataformas digitales de streaming musical se pueden encontrar).

Pequeño rito para adorar al niño Jesús y celebrar su natividad

Preparación del espacio: Ponemos un Misterio o un niño Jesús en medio. También puede ayudar la corona de Adviento. Nosotros empleamos la balconera del niño Jesús colgada en una pared y en medio situamos una corona de Adviento y el espacio fue el salón de nuestra casa el cual dispusimos especialmente de cara al encuentro orillando los sofás para sentarnos alrededor y arrodillarnos en suelo. Alrededor ponemos unas candelas que luego repartiremos para que sirvan como ofrenda y expresión de oración.

Preámbulo: Breve ayuda a la disposición interior. Con ayuda de música espiritual de fondo que no distraiga, una persona preparada ayuda a entrar en disposición interior. Invita primero a hacer todos la señal de la cruz (En el nombre del Padre, y del Hijo…) y luego explica en voz alta quién nos convoca y por qué, y expresa la hondura con la que queremos vivir este encuentro de oración para que cada uno pueda caer en la cuenta mejor de que este momento es especial. Los demás escuchan y así van entrando en disposición.

Corona de Adviento: Encendemos una vela blanca en el centro de la corona de Adviento como color y símbolo de la presencia del Señor, recién nacido.

Proclamación de la Palabra: Mantenemos una música de fondo en bajo mientras una persona que lea bien proclama la Palabra. En nuestro caso, escogimos el capítulo segundo de Mateo que leímos entero aunque podría haberse escogido la lectura de Juan de esta solemnidad. Elegimos la de Mateo por el relato de los sabios de oriente (Los llamados «evangelios de la infancia» están en los capítulos 1 y 2 de Mateo y de Lucas)

Meditación de la Palabra: Una persona preparada expresa brevemente una meditación sobre la Natividad y la encarnación para ayudar al resonar, o repasa y explica la lectura y la escena de Navidad.

Resonar de la Palabra: Dejamos unos momentos de silencio para que la Palabra resuene en el alma y haga su obra en cada uno. Después, abrimos la posibilidad de que cualquiera comparta lo que le esté inspirando el Evangelio leído.

Ofrenda: Tras el compartir del resonar de la Palabra, empezamos con nuestra ofrenda personal siguiendo a los reyes magos. Es decir, nos inspiramos en los elementos de oro, incienso y mirra para presentar nuestras ofrendas: El oro como ofrecimiento de lo mejor que tenemos; el incienso para presentarle al Señor una situación o plegaria o nosotros mismos; la mirra como presentación de aquello que nos aleja de él para que lo purifique.

Los que los tengan, llaman a los pequeños de la casa (la edad la establece cada familia) para que expresen su propia ofrenda al niño Jesús.

En voz alta expresamos al Señor una oración personal inspirados en lo que hacen los sabios de oriente en el Evangelio.

Con las candelas que habíamos situado junto a la Corona de Adviento, invitamos a que cada cual cogiera una; y la encendiera mientras expresaba su oración en voz alta y la ponía junto a la que simbolizaba el niño Jesús.

Credo: Todos rezamos el credo.

Canto o canción: P.e.: Ubi Caristas et Amore

Bendición del Belén: Si no lo hemos hecho, antes de terminar rezando el Padrenuestro, podemos bendecir el Belén con esta oración o alguna parecida:

Oh Dios, Padre nuestro, que tanto amaste al mundo que nos has entregado a tu único Hijo Jesús, nacido de la Virgen María, para salvarnos y llevarnos de nuevo a ti, te pedimos que, con tu bendición, estas imágenes del nuestro belén nos ayuden a celebrar la Navidad con alegría y a ver a Cristo presente en todos los que necesitan nuestro amor.
Te lo pedimos en el nombre de Jesús, tu Hijo amado, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.

Padrenuestro: Terminamos rezando la oración que nos enseñó Jesús

Canto y final: Cantamos el Gloria y unos villancicos, y terminamos con un aplauso al Espíritu Santo que nos ha permitido estar reunidos en torno al Niño Jesús.

Seguro que lo podéis mejorar en diversos aspectos y/o adaptarlo a vuestro contexto o personalizarlo según los acentos de vuestro carisma. Lo importante es que resulte un buen medio para que sea internamente significativo.

Feliz Navidad, al Señor pidamos que nos ayude a prolongar su luz del portal a través de la Nueva Evangelización.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.