4 julio, 2022

SEMANA SANTA 2022

En estos últimos días de Cuaresma, ya dispuestísimos a celebrar la Pascua, a todos nos quedan cosas por trabajar y mejorar en nuestra conversión. Aún estamos a tiempo, solo queda un último empujón, ¿qué vas a «convertir» (= «volver a Dios») estos días? Aquí a la izquierda te dejamos el cartel con los horarios (lo puedes descargar e imprimir o guardar en tu móvil, y si vienes a la parroquia, en la puerta está ya impreso y disponible para que te lo lleves) y a continuación te los explicamos un poco:

Este Domingo 10 de abril celebramos el Domingo de Ramos, un día en el que, con una liturgia un poco especial (hay dos evangelios, el de la entrada del Señor en Jerusalén y el de su pasión y muerte, además de la bendición y procesión de ramos), celebramos ya la Pasión y la Muerte de Jesucristo. Es un día raro, porque… ¿por qué celebramos hoy la muerte del Señor si la celebramos el viernes santo? Resulta que el domingo es el primer día de la semana y es día de precepto, mientras que ni jueves ni viernes ni sábado santo lo son. El domingo de Ramos actúa así como una especie de pórtico, anuncio o apertura, a lo que vamos a celebrar más pormenorizadamente en el Santo Triduo Pascual (Pasión-Muerte-Resurrección). Son las fiestas más importantes del año, no las debemos dejar pasar sin más justificándonos en que «no es precepto»: no hay nada más grande que celebrar estos días. El horario de misas de este día son como el de cualquier domingo, excepto por las misas de 12 y de 13h., que las unimos en una sola misa a las 12:30: 10:00, 12:30 y 20.00h. en Cristo Sacerdote, y 11:00h. en Virgen del Trabajo.

El lunes, martes y miércoles santos, con nuestro horario habitual de misas (8.00 y 20.00h. en Cristo Sacerdote; 9.30h. en Virgen del Trabajo), se proclaman lecturas que nos ayudan a reconocer en Jesús al Mesías, Ungido y Salvador.

El Jueves Santo celebramos, a las 19:00h., la Misa de la Cena del Señor, con la que termina el tiempo de Cuaresma y comienza el Triduo Pascual. Hoy hacemos memoria de la institución de la Eucaristía como nuevo banquete pascual, de la institución del sacerdocio, y del mandato del amor fraterno. Se trata de una misa celebrada con la solemnidad que merece la ocasión, y en la que se hace el gesto del «lavatorio de los pies» por parte del sacerdote a algunos fieles elegidos previamente. Esta misa tiene la peculiaridad de que no acaba con la bendición final habitual, sino que termina haciendo la Reserva Eucarística que queda disponible a la Adoración hasta la celebración de la muerte del Señor al día siguiente. El Sagrario, decorado y destacado debidamente (por eso se le suele llamar «monumento»), queda accesible a todos (no se cierra la iglesia ni siquiera durante la noche) desde este momento hasta las 15.30 del día siguiente, cuando celebramos los oficios de la muerte de Cristo. Entre las 22 y las 23h. del jueves santo tendremos una hora de oración en común, la Hora Santa, meditando los acontecimientos de la oración del huerto y el prendimiento del Señor.

El Viernes Santo la celebración de la Pasión del Señor será a las 15:30h. Con este oficio litúrgico termina el tiempo de Adoración Eucarística y hacemos memoria de la crucifixión y muerte de Cristo, en una celebración austera y sentida, y con algunas cosas especiales. Por ejemplo, es una celebración que empieza en silencio y con los sacerdotes postrados en el suelo, no hay plegaria eucarística ni consagración (se comulga de la «reserva»), y se venera la imagen de la cruz; al finalizar la celebración se queda el Sagrario vacío, no hay reserva eucarística, y entramos en un ambiente de luto (es día de ayuno) hasta la celebración de la Vigilia Pascual. Antes de este oficio del Viernes Santo, a las 12:30h. tendremos el rezo del viacrucis por el exterior de la Iglesia; y después del oficio, a las 16:30h. habrá un tiempo de oración ante la imagen del crucificado, con algunos cantos y textos. Una vez terminado todo y cerrada la Iglesia, si aún tienes ganas y fuerzas, a eso de las 17:45h., habrá una pequeña conferencia sobre los dolores de la Pasión en la Sábana Santa.

La noche del Sábado Santo, a las 23:00h., tendrá lugar la Vigilia Pascual, con la que celebraremos por todo lo alto la Resurrección de Jesucristo. Después de todo un día de silencio, ayuno, oración e iglesias cerradas, todo cambia y se convierte en luz y alegría: ¡Cristo ha resucitado! Esta es la noche en que Cristo ha vencido a la muerte y toda la liturgia se vuelve sorprendente: una liturgia del fuego (con su hoguera, cirio y pregón pascual, una Liturgia de la Palabra extensa y orante narrando las maravillas de Dios en la historia, una liturgia bautismal para renovar nuestra unión a Cristo Muerto y Resucitado, y una Liturgia Eucarística lo más solemnemente celebrada posible). Esta fiesta de la Resurrección «sí es de precepto», y lo recomendable, si puedes, es venir a esta Vigilia Pascual de las 23h., pero hay muchas más celebraciones y el precepto se cumple en cualquiera de ellas. El horario de las misas del domingo es como el de la semana anterior: a las 10:00, 12:30 y 20.00h. en Cristo Sacerdote, y a las 11:00h. en Virgen del Trabajo.