Aclaración sobre las celebraciones litúrgicas del 8 al 10 de noviembre

En este fin de semana nos coinciden varias fiestas que se entremezclan y pueden liarnos un poco. Sobre todo podemos confundirnos quienes utilicemos aplicaciones telefónicas para las lecturas o para la liturgia de las horas, porque ahí viene organizado sin tener en cuenta las particularidades locales. Estos días coinciden el «Domingo de la Iglesia Diocesana», con la «Dedicación de la Basílica de Letrán» y con la patrona de Madrid «Ntra.Sra.De la Almudena». ¿Qué se celebra? ¿Qué es precepto y qué no? ¿Cuándo es cada cosa?

Este Domingo 8 de noviembre (XXXII del Tiempo Ordinario, día de precepto) es el «Día y Colecta de la Iglesia Diocesana» (Jornada que fija la Conferencia Episcopal Española). No es una fiesta litúrgica pero, debido a que este año está marcado por las necesidades derivadas de la pandemia, nuestro obispo no quiere que pase por alto la Jornada, al constatar que hay parroquias que están pasando muchas dificultades económicas al haber destinado sus recursos a las Cáritas parroquiales y porque los cepillos, donativos e ingresos han bajado durante el confinamiento total de marzo, abril y mayo, y después, con la reducción de aforos.

El lunes 9 de noviembre es la solemnidad de Nuestra Señora de la Almudena (solo en Madrid ciudad, y NO es de precepto). Celebramos la fiesta de nuestra patrona pero, al no ser una fiesta de precepto, en la parroquia no tenemos horario dominical de misas, pero casi. El lunes 9 tenemos misa a las 11h. en Virgen del Trabajo y a 13:15 y a las 20h. en Cristo Sacerdote, en ambas celebrando solemnemente la fiesta de la Virgen. La noche anterior se celebrará la tradicional Vigilia de Jóvenes (esta vez en varias sedes por la pandemia, si quieres participar, escríbenos) y se retransmitirá por el canal de YouTube de la Archidiócesis.

El martes 10 de noviembre se celebrará la Dedicación de la Basílica de Letrán (no es de precepto). En realidad, en el calendario universal, esta fiesta es el día 9, pero aquí coincide con la Almudena, así que se traslada al 10. Esta fiesta litúrgica, aunque cambie el día, no deja de celebrarse porque es importante para toda la Iglesia: celebramos la dedicación de la Basílica del Santo Salvador del Letrán (en el año 324, por el Papa San Silvestre), que es la catedral del obispo de Roma, el Papa, sucesor de Pedro, que preside en la caridad la comunión de todas las Iglesias del mundo. Celebramos, pues, la comunión eclesial con el Papa y con él, con todas las iglesias presididas por los sucesores de los apóstoles, los obispos. La Basílica de Letrán, dedicada a Cristo Salvador, lleva este título honorífico: «Madre y cabeza de todas las Iglesias del mundo». Celebrar su dedicación es un signo de amor y de unidad con el Romano Pontífice.

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