8N: Día de la Iglesia Diocesana

      No hay comentarios en 8N: Día de la Iglesia Diocesana

Este Domingo celebramos el Día de la Iglesia Diocesana, una jornada para recordarnos que debemos sostener nuestra comunidad y las comunidades que tenemos alrededor. ¿Qué hago o qué puedo hacer para que la Iglesia -mi parroquia, mi diócesis- sea sostenible? Donar tiempo, oración, cualidades y dinero son las medidas básicas entre las que tenemos que discernir.

Todavía hay mucha gente que cree que el Estado sostiene a la Iglesia y le paga un sueldo a los curas. Pero lo cierto es que, actualmente, la Iglesia se autofinancia con los donativos de los fieles (cestillo, colectas, donativos, suscripciones, «x» en la declaración de la renta, etc.) y, a parte, recibe las ayudas del Estado a las que tiene derecho como cualquier otra organización que lo solicite y cumpla con los requisitos. Otro tema sería discutir si debería existir o no esa «casilla de la renta» para la Iglesia, o si la Iglesia merece o no ciertas ayudas «extra». Pero para discutir y argumentar, hay que buscar la verdad: la Iglesia forma parte del ADN de nuestro país (para bien y para mal) y está presente hasta en la más pequeña población, con el único fin de ayudar y servir, respondiendo a la llamada de Dios: parroquias (liturgia, catequesis, cáritas, etc…), colegios, hospitales y ambulatorios, comedores, residencias (ancianos, enfermos…), centros de rehabilitación, museos, patrimonio, etc., etc. Cuando una entidad hace un bien a la sociedad, la obligación del Estado es ayudarla. Sea la Iglesia o sea quien sea. Aproximadamente el 25% de los recursos de la Iglesia vienen por la Asignación Tributaria (la de los que, libremente, marcan la «x de la iglesia») el resto es autofinanciación (por los múltiples medios posibles que da el estado de derecho) y acceso a ayudas a las que puede optar cualquier entidad que sirva al bien común.

El Día de la Iglesia Diocesana lo dedicamos a ser conscientes de que la Iglesia tiene como misión llevar a todos el Evangelio de la Salvación y que, para poder cumplir con esta misión que se realiza con palabras y obras, necesita recursos materiales. ¿Y de dónde deben salir? De los que formamos parte de la Iglesia, de los que cumplimos con su misión, de los que nos beneficiamos de ella, etc.

Hay parroquias y entidades eclesiales que no pueden sostenerse económicamente y necesitan ayuda. Nosotros, en la parroquia Cristo Sacerdote, aunque vamos justos -y más en esta temporada de crisis- aún podemos autofinanciarnos y hacer las preceptivas donaciones a las labores asistenciales de la Iglesia (Cáritas, Domund, etc.). La colecta del Día de la Iglesia Diocesana está destinada a un Fondo Común Diocesano con el que se ayuda a las parroquias que no pueden sostenerse por sí mismas: hay muchas parroquias que están pasando grandes dificultades económicas debido a los confinamientos y la consecuente bajada de asistencia a la iglesia y, por tanto, de donativos.

Ayúdanos a ayudar. Ayúdanos a evangelizar. Visita la web del Día de la Iglesia Diocesana y recorre los detalles sobre cómo puedes ayudar. Este domingo, 8 de noviembre, colecta para nuestra Diócesis, colecta para las comunidades que no pueden sostenerse económicamente.

Si quieres saber más sobre «los dineros de la Iglesia», aquí tienes un montón de información detallada:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.